Los presupuestos de la Junta de Andalucía para 2027 vuelven a situar sobre la mesa una cuestión recurrente en el debate territorial andaluz: el reparto de las inversiones públicas entre provincias y la existencia de posibles desequilibrios que puedan perjudicar a determinados territorios.
En esta ocasión, la comparación entre Jaén y Huelva ofrece cifras que invitan a una reflexión. La provincia jiennense, con más población que la onubense, recibirá una asignación provincial inferior y experimentará un crecimiento presupuestario notablemente menor.
Según las cifras difundidas tras la presentación del proyecto presupuestario, la Junta contempla para Huelva una asignación de 419,89 millones de euros, mientras que Jaén dispondrá de 366,71 millones. La diferencia asciende a 53,18 millones de euros a favor de la provincia onubense.
La comparación resulta especialmente llamativa cuando se incorpora el factor demográfico. Jaén cuenta con 618.143 habitantes, frente a los 538.789 de Huelva, según las cifras de población tomadas como referencia. Es decir, la provincia jiennense tiene 79.354 habitantes más, aproximadamente un 14,7 % por encima de la onubense.
Pese a ello, la distribución anunciada favorece a Huelva en términos absolutos. Una diferencia que, por sí sola, no demuestra una discriminación presupuestaria, pero que plantea una pregunta legítima: ¿qué criterios utiliza la Administración autonómica para repartir sus inversiones entre territorios con poblaciones y necesidades diferentes?
Casi 186 euros de diferencia por habitante
La comparación por habitante permite dimensionar mejor el desequilibrio aparente. Si se divide la asignación provincial anunciada entre la población de cada territorio, Huelva alcanza aproximadamente los 779 euros por habitante, mientras que Jaén se queda en unos 593 euros.
La diferencia ronda los 186 euros por persona. Expresado en términos relativos, la asignación por habitante de Huelva es aproximadamente un 31,4 % superior a la de Jaén.
No obstante, estas cantidades deben interpretarse con cautela. Se trata de una aproximación calculada a partir de las asignaciones provinciales publicadas, no de una medición exhaustiva de todo el gasto autonómico que reciben los residentes de ambas provincias.
Tampoco todas las inversiones responden a criterios demográficos: la construcción de un hospital, una carretera o una infraestructura hidráulica puede concentrar una cantidad importante de recursos en un territorio y beneficiar, al mismo tiempo, a ciudadanos de otras provincias.
Aun con esas salvedades, la diferencia constituye un indicador que merece una explicación detallada por parte de la Junta, especialmente si se considera la evolución prevista de las asignaciones.
Jaén crece un 0,2 % y Huelva, un 6 %
La desigualdad no se limita a las cantidades totales. También aparece en el ritmo de crecimiento presupuestario previsto para 2027.
Mientras que la asignación anunciada para Huelva aumenta un 6 % respecto al ejercicio anterior, la de Jaén apenas crece un 0,2 %. La diferencia entre ambas tasas es de 5,8 puntos porcentuales.
Este contraste adquiere especial relevancia en una provincia como Jaén, donde determinadas infraestructuras sanitarias, judiciales y de comunicaciones figuran desde hace años entre las principales reivindicaciones institucionales y ciudadanas.
La evolución presupuestaria plantea otra cuestión: si ambas provincias afrontan necesidades importantes, ¿por qué una experimenta un incremento sustancial de sus recursos mientras la otra registra prácticamente un estancamiento?
La respuesta podría encontrarse, al menos parcialmente, en la distribución temporal de los proyectos. Una provincia puede concentrar inversiones extraordinarias en un ejercicio mientras otra recibe partidas destinadas a actuaciones plurianuales.
También pueden influir la finalización de obras, la incorporación de fondos europeos o la existencia de proyectos en diferentes fases administrativas.
Pero precisamente por eso resulta necesario conocer el detalle de las partidas y los criterios de reparto.
Sin una justificación transparente, las diferencias alimentan la percepción de que el desarrollo de determinadas provincias avanza a un ritmo desigual.
La Ciudad Sanitaria, una de las grandes asignaturas pendientes
En Jaén, una de las actuaciones que concentra la atención es la futura Ciudad Sanitaria. Entre las partidas anunciadas figuran diez millones de euros para actuaciones relacionadas con la solución hidráulica de la parcela y los trabajos técnicos del proyecto hospitalario.
Se trata de una inversión relevante, pero conviene distinguir entre financiar actuaciones preparatorias y disponer de recursos suficientes para ejecutar una infraestructura de esta dimensión. La inclusión de una partida en los presupuestos no significa necesariamente que las obras principales vayan a comenzar o finalizar en el ejercicio correspondiente.
La provincia también cuenta con actuaciones previstas en centros de salud, entre ellas los de Cazorla, Rus y Los Villares, así como 1,9 millones de euros para la reforma del centro sanitario de La Carolina. En el ámbito judicial, figuran partidas relacionadas con la Ciudad de la Justicia y la rehabilitación de sedes.
La financiación universitaria constituye otro elemento importante. La Universidad de Jaén aparece vinculada a una financiación inicial de aproximadamente 104 millones de euros, una partida que debe analizarse por separado para evitar confundir la financiación ordinaria de una institución con las inversiones territorializadas destinadas a infraestructuras.
El problema de fondo es determinar si estas cantidades responden adecuadamente a las necesidades existentes y si permiten avanzar de forma efectiva en los proyectos pendientes.
Huelva también tiene necesidades que atender
La comparación no debe interpretarse como una competición entre ciudadanos ni como una crítica a las inversiones destinadas a Huelva. La provincia onubense también afronta necesidades relevantes en materia sanitaria, cultural, hidráulica y de comunicaciones.
Entre las actuaciones anunciadas para 2027 destacan seis millones de euros para la renaturalización de superficies vinculadas al Protocolo de Doñana y más de 7,7 millones para transformar el edificio del Banco de España en un espacio cultural. También se contemplan actuaciones sanitarias, entre ellas el nuevo Hospital Materno Infantil, además de inversiones en carreteras, vivienda, patrimonio y movilidad.
La cuestión no es si Huelva necesita estas inversiones, sino si la distribución global de los recursos entre ambas provincias está suficientemente justificada.
Una política territorial equilibrada no exige repartir exactamente la misma cantidad a cada provincia ni asignar automáticamente más dinero a la que tiene más habitantes. Exige establecer criterios verificables que tengan en cuenta la población, las necesidades de los servicios públicos, el déficit de infraestructuras, la dispersión territorial y el impacto de las inversiones.
Un debate que exige transparencia
Hay, además, una limitación importante: las cifras provinciales no representan la totalidad del presupuesto autonómico. De los 5.901,2 millones de euros de inversión total anunciada para Andalucía, 4.066,1 millones aparecen territorializados por provincias, aproximadamente el 69 %.
Esto significa que una parte de la inversión no está asignada exclusivamente a un territorio. Para obtener una comparación rigurosa sería necesario examinar las partidas no provincializadas, el gasto corriente, la financiación de los servicios públicos y el grado de ejecución de los presupuestos anteriores.
También debe recordarse que las cifras corresponden al proyecto presupuestario presentado por el Gobierno andaluz y que, a 31 de octubre de 2026, su tramitación parlamentaria no había concluido.
Con todo, los datos conocidos dibujan un escenario que merece un examen político y económico en profundidad: Jaén tiene más habitantes, recibe una asignación provincial inferior y registra un crecimiento presupuestario muy inferior al de Huelva.
¿Constituye esto un agravio comparativo? Las cifras permiten hablar de una diferencia significativa en el reparto anunciado, pero no bastan para demostrar que sea injustificada. Para establecerlo es imprescindible conocer los criterios aplicados y comparar las necesidades, los proyectos y las inversiones efectivamente ejecutadas en ambas provincias.
La Junta tiene la responsabilidad de explicar esa distribución con datos verificables. Porque la igualdad territorial no consiste únicamente en anunciar inversiones, sino también en garantizar que las necesidades de cada provincia se atienden con criterios objetivos y transparentes.
Redaccion JAENEA360