
“El Archivo te cuenta”: El Palacio de Montemar regresa al Ayuntamiento de Jaén
El proyecto “El Archivo te cuenta” promovido por el Patronato municipal de Cultura, nos trae este mes de agosto una nueva vitrina dedicada al Palacio de Montema
El proyecto “El Archivo te cuenta” promovido por el Patronato municipal de Cultura, nos trae este mes de agosto una nueva vitrina dedicada al Palacio de Montemar, antiguo edificio donde ahora se sitúa la sede del Ayuntam
El proyecto “El Archivo te cuenta” promovido por el Patronato municipal de Cultura, nos trae este mes de agosto una nueva vitrina dedicada al Palacio de Montemar, antiguo edificio donde ahora se sitúa la sede del Ayuntamiento de Jaén. Se trata de una muestra de tres documentos de alto valor histórico que se conservan en el Archivo Municipal de Jaén, y que se podrán contemplar en el hall del Ayuntamiento de Jaén durante todo el mes de agosto, desde el lunes, 3 de agosto, de lunes a viernes, de 08:00 a 14:30 horas.
El Palacio de Montemar, hoy desaparecido, fue el edificio baluarte de la estirpe de los Quesada (señores de Garcíez) y los Ponce de León. Fue mucho más que una residencia noble y aristocrática, convirtiéndose en una de las manifestaciones más puras de la arquitectura civil renacentista de la capital del Santo Reino. Los restos de su escudo se conservan en la casa de la calle Arco de los Dolores, 4. El Palacio del Duque de Montemar se construyó en la Plaza de Santa María y fue levantado en el siglo XVI, aunque algunos historiadores sitúan la fecha de su fábrica entre 1528 y 1538 a impulsos de doña Isabel de Mendoza, esposa de don Pedro Ponce de León. Su diseño llevaba el sello y la gracia de la escuela de Andrés de Vandelvira. En su portada, una elegante fachada, cuatro grandes rejas daban luz a los salones de la planta baja. En la parte media, varios balcones; el situado a la derecha del frontis estaba cubierto con un delicado tejadillo (el Balcón de Pilatos). En la parte alta, se encontraba una torrecilla mirador que se continuaba a través de una galería de arcos. Contaba en su interior con ricos artesonados y un patio decorado con estatuas. Las dependencias se distribuían alrededor de éste: cuatro salones principales, catorce alcobas-dormitorios, cinco dormitorios de verano, dos cocinas, tres caballerizas, dos huertos, dos bodegas, un corral y una casa accesoria para el servicio.